lunes, 1 de enero de 2007

FORMACION DEL SEGUIDOR RADICAL DE JESUS

Formulado el 7 de junio de 1989. Incluye una Reflexión sobre la Praxis que se dio el 29 de mayo de 1989, donde dice: VISIÓN DE FE → OBRAR DEL PADRE. Fue incluida en este folleto, pues una indicación al margen de la página indicaba que ahí debe ir esa reflexión sobre la praxis.

PROYECTO DE FORMACION DE LA CAF

1. FORMACIÓN EN EL PARAGUAY DE LA ODN, AÑOS 1976 - 1986.
Pastoral Vocacional.
Acompañamiento.
Formación académica.
Experiencia comunitaria y pastoral.

2. Etapas de la trayectoria pastoral en Santa María: 1986- 1988
1. Gestación
2. Integración
3. Transición
4. Misión

3 .Vivencias fundamentales del Proyecto en Santa María:

1. Conversión.
2. Seguimiento radical a Jesús.
3. Comunidad Apostólica.
4. Discernimiento.
5. Inculturación.

4. Formación 1986 -1988:

Ø Acompañamiento.
Ø Formación académica.
Ø Inserción limitada en la vivencia del Proyecto.

5. Formación 1989:

1. Enfoque: Para la misión.
2. Meta: La vivencia del Padre.
3. Comienzo: Decisión de fe radical.
4. Praxis: Praxis de Jesús con sus discípulos.
5. Crecimiento:
Ø Iluminación.
Ø Oración y pruebas a la manera de Jesús con sus discípulos.

Desarrollo del 2.3 Transición a nivel pastoral:

Etapas ministeriales:
1- Sensibilización
2- Concientización
3- Inicio de las comunidades cristianas -reunión en familia.
4- Lanzamiento de las comunidades cristianas zonales
5- Consolidación y maduración.


FORMACIÓN DEL SEGUIDOR RADICAL DE JESÚS

Enfoque: Para la misión.
Meta: Vivencia del Padre.
Comienzo o inicio: Decisión de fe radical.
Praxis: Praxis de Jesús con sus discípulos.
Crecimiento: Iluminación
- Oración
- Pruebas
1. ENFOQUE

¿Qué enfoque tiene la formación? La formación es para la misión, no es para que seamos mejores personas. La misión es el contexto donde se va dar. Jesús llama a los discípulos para seguirle, no los manda a Nazaret, sino a Galilea, donde El está realizando su misión (Jn 4, 34). Para Jesús, llevar a cabo la obra de Aquel que le envió, es lo que le define cuando él mismo es el que llama. En ese momento tiene claro cuál es la obra para la que vino al mundo; este es el momento de dar identidad a los discípulos que llama. Aquí se van a formar. Entran en el momento público.

Lc 5, 10b. Ser pescadores de hombres, saben que van a ser formados para ser pescadores de hombres.
Mt 5, 13-16. Ser sal y luz y que la gente vea sus buenas obras. Función pública, en las buenas obras alabarán al Padre los hombres.
Lc 10, 2. Pide obreros para la cosecha, gente formada para la obra del Padre, para traer crisis al mundo, un juicio radical para el mundo.
Jn 9, 39. Traer crisis, estar preparado para esto.
He 9,15. Elegidos para ser testigos del Señor.

Debe estar claro el enfoque. Dios ya nos dice para que nos llama. El sígueme te mete en una opción radical, el que entra en el sígueme, entra en la fe radical de Jesús. El lo hace con su Madre y a través de muchos años. Jesús ayuda al discípulo a que tome todo lo que El había vivido y que es fundamental para la opción por el Reino. Jesús tuvo que ser creativo y sin salir del contexto donde el Padre lo mantiene: Galilea. Esto hace que los discípulos no pierdan la riqueza del momento. Somos comunidad en misión, en seguimiento radical a Jesús y a su vez es formadora.

2. META

La formación persigue capacitarnos para acoger la misión como la vivencia primaria de nuestra vida. Lo entendemos en Jesús: Jn 4, 34. Mi alimento…Jesús había interiorizado la misión, tanto que no estaba fuera de El, sino que le da la energía. La misión forma parte de lo más profundo en mí, me sostiene, me motiva y hasta me impulsa. No es algo que vas hacer: tú no eres formado para hacer cosas, sino que la obra del que me envía se convierte en mi alimento. Misión y mi propia identidad están unidos (el alimento).

A la larga se va a entender que el Padre va a ser la vivencia primaria de la vida. Su misión es fundamental para Jesús, fallece, muere, no aguanta más. El entiende así y quiere que ellos se capaciten para lo mismo; misión y fe radical no se pueden separar.

La tragedia en la Iglesia ha sido que la misión ha sido algo externo: obras, cosas, eso no era vital, no estaba en ti. La meta era hacer grandes cosas. Mi meta es revelar al Padre: esa es mi misión. Al principio el discípulo no lo va a entender. Poco a poco es que lo entiende. Pablo que es apóstol, enviado, seguidor formado, iguala su misión con el conocimiento personal de Jesús (en el apóstol “alcanzar”. La misión de Pablo es ser uno con Jesús. La misión de Jesús, ser uno con el Padre, esto es su alimento. A través de Jesús entramos en el Padre. La meta no es hacer comunidades cristianas sino revelar, dar a conocer al Padre a través de Jesús.

La comunidad para Jesús es la estructura. La meta es comunicar, transmitir la vivencia del Padre. Hasta que no fuimos podados y vivimos esto, no supimos cuál era nuestra meta. No estábamos preparados para dar una formación.

Sabemos vivencialmente cual es nuestra meta; no tenemos otra cosa que ofrecer, sólo la vivencia del Padre; no es hacer obras sino trasmitir esa vivencia. Esto es un aprendizaje que tiene su ritmo, sus etapas que no se pueden saltar. Todo esto es gracia, lo haces por el obrar de Dios en ti, esto no se puede olvidar, es iniciativa libre del Padre que lo da cuando quiere. Es el ahora de Dios. Jesús puso medios humanos, hay que ponerlos, pero como dice el Señor, nadie viene a mí si el Padre no lo quiere. Es un proceso de gracia.

Fil 3, 12. Para Pablo la meta es alcanzar a Jesús, quien ya le dio alcance. Si el Padre no está en él, no puede correr tras el Señor. Llegar al Padre es un proceso que dura toda la vida; por eso corre sin parar. También a nosotros el Padre nos ha metido en este proceso, nos ha dado alcance en Jesús. En cuanto se separa la formación de la misión, se frustra la unidad de la formación.

Vivir la misión desde ahora, desde el sígueme. La formación va a ser para mí, misión y la misión formación. Por eso Jesús no permite que el discípulo se forme lejos de la misión. De ser así nunca va a encontrar al Padre. El Padre está en Galilea, en la misión.

Cuando se funda un Instituto se vive esto, pero a lo largo del tiempo queda la estructura y eso no forma, se debilita la gracia. Lo que da vida es el obrar del Padre. Si no se entra en el proceso de fe radical, si no nos convertimos para las cosas que dan vida, hemos fallado en lo que es la auténtica conversión. La auténtica conversión da vida. El que esta experiencia sea comunitaria es lo que hace que sea formativa. Es pura gracia que Dios nos haya dado esta comunidad en la que todos vivimos por lo mismo.

3. COMIENZO DE LA FORMACION DEL SEGUIDOR DE JESUS

Todo parte del sígueme de Jesús, eso es esencial. La formación comienza cuando la persona de "poca fe" es llamada a dejarlo todo para así acoger a Jesús y su misión en comunidad como lo primario. Esto es el comienzo del discipulado.

Mc 10, 21. Poca fe porque así llama Jesús a sus discípulos cuando los llama. Tiene la fe suficiente para seguirle, pero el Señor te lo presenta de forma radical: “A mí y a mi misión, has de poner como lo primero”.

Jesús lo miró, sintió compasión: “Déjalo todo, olvídate de tu vida de antes, acógeme a mí y mi misión aunque no lo entiendas ahora y vive esto con otros hermanos que yo escogí”. No se puede seguir a Jesús a medias, no estas siguiéndole, estás metido en un proceso que te arrastra: "Que el Padre y su obra sea mi alimento".Esto es un proceso para el que el Señor te prepara.

Jesús lo prepara al joven rico haciéndole un hombre bueno, vida de cumplimiento de los mandamientos, está en búsqueda y Dios le responde a través de Jesús. Cuando experimentamos nosotros esto, se da en nosotros un cambio radical, algo pasa en mi vida, se tiene 1 o 2 veces en la vida, no más. Si no has sentido esta experiencia alguna vez en la vida de seguidor de Jesús, algo está pasando en tu vida, estás metida en un proceso de vida religiosa pero algo está fallando.

¿Comienza nuestro discipulado con esta experiencia radical? ¿Llevamos hacia esto a las jóvenes que están en nuestro Instituto? ¿Lo tenemos como criterio de admisión a nuestra comunidad? Las que no son tan jóvenes ¿también han pasado por esto? No mucha gente te va a aceptar estas cosas como comienzo de un proceso de formación; aspiran simplemente a que sean buenas religiosas. La experiencia ignaciana, base de nuestra espiritualidad apunta a esta radicalidad. En los grandes seguidores de Jesús, se ha dado dos o tres veces; es algo tan radical que no se puede dar repetitivamente.

Exigencias mínimas para iniciarse en el discipulado

Hay ciertas exigencias mínimas para vivir esta experiencia desde el Evangelio, que Jesús consideraba fundamental para su seguimiento.

1. Un cierto grado de capacidad para la madurez humana

Sólo hay un caso en el Evangelio que Jesús no acepta a la persona para su seguimiento por no tener esta madurez: el endemoniado de Gerasa (Lc 8, 26-59). Jesús no lo acepta porque algo anda fallando humanamente en él. Los discípulos la poseen, pero en distinto grado. Algunos, como Natanael, en alto grado (Jn 1, 47). Jesús le ve como hombre integro. Otros, como los hijos de Zebedeo, en menor grado. Son gente vengativa (Cf.Lc 9, 51-55).

2. Apertura al cuestionamiento de actitudes y de comportamiento

Al aceptar personas inmaduras como los hijos de Zebedeo, la comunidad ha de estar abierta al cuestionamiento. Jesús les cuestiona muchas veces a los discípulos y ellos tienen la capacidad de abrirse, de cambiar. Esto es necesario: nadie es completamente maduro o de fe total, vamos creciendo. Hay cierta gente que no posee esta madurez y se caracterizan porque Jesús los cuestiona desde el principio. El Señor los invita pero no lo siguen. Jesús los cuestiona inmediatamente:
Ø El hombre rico: Jesús le cuestiona su apego al dinero Mc 10, 21.
Ø El hombre acomodado: Lc 9, 57-62.
Ø El hombre inseguro: Lc 9, 63.
Ø El hombre de su casa: Lc 9, 59.

Al hombre acomodado Jesús le dice que vive una vida dura, que pasa necesidad, que no tiene vivienda fija. A este hombre se le acaba su vocación apenas Jesús le dice estas cosas. Este tipo de gente son oportunistas, quieren un Maestro rey, no siervo sufriente.
El hombre inseguro: Tiene su seguridad en el pasado; visitar a mi gente, estar con ellos. Pero la realidad es que no puedes mirar para atrás. Este tipo de persona es inseguro para el Reino; no se afirmaba en el ahora y Jesús lo cuestiona, pero él no lo sigue.
El hombre de su casa: “Deja que me vaya a enterrar a mi padre...“deja que los muertos entierren a sus muertos: tú, tienes que salir a anunciar el Reino de Dios”. Jesús le cuestiona este apego. No está abierto al Señor.

Los discípulos de Jesús tienen estas mismas actitudes pero se dejan cuestionar. Podemos distinguir algunas características:

Ø La poseen: "los de poca fe" (Mc 8, 14-21).
Ø Algunos son prepotentes (Mc 10, 35-40).
Ø Buscaban prestigio (Mc 9, 33-39).
Ø Tenían autosuficiencia (Mc 6, 52).
Ø Fanfarrones, sobradores (Mc 14, 29-30)

¿Cuál es la diferencia?
La diferencia es que Jesús los podía cuestionar y ellos aceptaban el cuestionamiento y cambiaban de conducta. Algunos ejemplos:
Ø Mc 10, 35-40. Prepotencia: sentarme a la derecha o izquierda de Jesús. Son los infantiles hijos de Zebedeo.
Ø Quieren poder: Los Zebedeos se sienten mbarete (fuertes). En vez de esto Jesús les advierte que van a recibir persecución y sufrimiento. Ellos están dispuestos y se quedan porque aceptan que Jesús les cuestione.
Ø Mc 9, 33-39. Buscan prestigio
Ø Mc 6, 52. Sus criterios eran los primeros: su mente era cerrada, eran autosuficientes y fanfarrones Mc l4, 29-30. Jesús reprocha a Pedro.

Ellos siguen a Jesús pero hay que pulir mucho. Jesús los acepta como son, pero no los deja ahí. A través de su cuestionamiento los va haciendo cambiar. Hay que tener ese mínimo de apertura al cuestionamiento.

Otros siguen a Jesús pero dejan de poseer la apertura, en los que triunfa la idolatría, Jn 6, 60-66: “Este lenguaje es duro…”. “¿Les desconcierta lo que les dije…?”. A partir de ese momento muchos dieron un paso atrás. Jesús cuestiona al ver la cerrazón de mente y ellos lo dejan. Jesús pregunta a los doce y ellos se quedan, se dejan cuestionar por El. En realidad, tenía mucho que cuestionar.

Ø Los que se van: Son sinceros, ven que no pueden seguir con esto y abandonan.
Ø Los que se quedan: Judas no se deja cuestionar y sólo se queda a fastidiar (Jn 13,25-27). Jesús lo venía cuestionando; él no ve, no cree, es idólatra. La cerrazón de mente no la pudo superar su poca fe, se queda en la cerrazón, Jesús lo pone en cuestionamiento hasta el último momento.
Ø Si te dejas cuestionar: tu seguimiento va avanzando.

4. PRAXIS
No solo es la práctica de vida que está siendo influenciada por una visión de fe, hay una interrelación en las dos; la fe te da la visión de la vida y la pones por obra y a la vez profundizas más en la vida. Algunos la definen como "acción bien pensada", visión desde la fe, desde la realidad. El discipulado tiene su praxis, su práctica de vida, donde la fe ilumina y la vida también. Las Bienaventuranzas te dan una visión de la vida sobre la realidad humana. Felices los pobres...Esto te lleva a la acción. ¿Qué hacer? Ser solidarios con los pobres. En la medida que vives te solidarizas con los pobres, vas a entender mejor por qué son felices los pobres.

La visión del Padre sobre la verdad de la vida le lleva a Jesús a situarse en la vida junto a los pobres, no solo que Jesús quisiera solidarizarse con los pobres. Cuando lo descubres en tu vida, es cuando lo entiendes. El discipulado tiene su praxis: La praxis del discipulado consiste en un seguimiento radical de Jesús; en el interiorizar la verdad del Padre y las obras del Padre. La visión del Padre te lleva a las obras del Padre. Al hacer las obras del Padre entras de fondo en su Verdad, en su visión y eso te lleva a obrar más de fondo en las obras del Padre. La Teología de la liberación está basada en esto.

Este seguimiento se desarrolla de la siguiente manera:

El discípulo es invitado a mantenerse en el despojo inicial, “déjalo todo y sígueme” y a entrar en un proceso de convivencia con Jesús y su comunidad (Mc 10, 28-30). Tendrás una comunidad de los que aceptan la Buena Nueva y me siguen, tú convives con esos que me siguen. Esto es indispensable, ese despojo inicial se te va a ir, si no participas de la vida de comunidad con los seguidores de Jesús.

Esta convivencia lo llevará a situarse en eventos y contextos que muestran a Jesús en misión. Cuando entras en el obrar iluminado por la visión de fe, comienzas a entrar en esto. Hay que mantenerse en esa entrega primera. Jesús está en nuestro medio porque tenemos una comunidad donde se comparte la fe de Jesús; esta comunidad te lleva a esos eventos y contextos donde Jesús se muestra en misión unido a nosotros (Lc 5, 11; 7, 21-22). Los discípulos dejan todo y entran en convivencia con él y los que entran constituyen su comunidad.

Después Jesús entra en misión, hay que interpretar los signos: "Los ciegos ven, los sordos oyen, la Buena Nueva llega a los pobres " (Lc 7, 21-22). La misión que el Padre le revela se da a conocer a través de sus obras. Los discípulos no saben nada de lo que está pasando. Jesús quiere que experimenten cómo El se entrega a la misión del Padre; ellos han de entrar a través de esta experiencia. Jesús tiene la pedagogía de enseñar a través de la experiencia de la misión: “Feliz el que no se confunde cuando me ve en misión y no se escandaliza”.

Al Señor no le interesa que no le entiendan en el momento, a todos nos pasa que a veces, por seguir a Jesús, entramos en eventos que nos desconciertan. Pero si no te metes no tendrás material para la reflexión y la interiorización. No es una formación desde un monasterio sino desde la misión.

La gracia arrastra a un constante acoger lo mostrado (Lc 7, 23; Mc 4, 11; Jn 6, 65). Jesús los mete en esas situaciones para que la gracia opere, la gracia opera donde el Padre se revela, en la praxis del Hijo.

Acoger es asumir, integrar, hacerlo tuyo lo que Jesús vive. Hazlo tuyo. Esto no es fácil es conflictivo. No es sencillo interpretar a Jesús. Mc 4, 11.Ustedes están en el secreto del Reino de Dios. Convivencia con Jesús y te da a conocer al Padre, a través de eventos de la misión: “Ustedes están dentro del proceso de gracia porque están en seguimiento mío”.

Lo mostrado en el seguimiento de Jesús se acoge inicialmente como acciones y actitudes a repetir. Se acoge acríticamente, sin un buen juicio de lo que acontece, como un niño acoge lo que los padres hacen sin haberlo asumido de veras (Mc .9, 17-18; Jn 13,15-17; Jn l3, 7; Fil 3,17).

Los discípulos no pueden, ellos repiten. Comienzan así repitiendo pero no han entrado en ese sentir de Jesús. La verdad y la obra del Padre no había llegado a ellos en profundidad. Así comenzamos nosotros repitiendo lo que hace Jesús. Esto si te metes en un contexto de misión, si no es así, ni esto, porque no hay nada que repetir.

En un segundo momento del proceso de formación en el discipulado, lo mostrado se acoge como opciones de vida a asumir (Mt 5, 1-12). Este ya es el discípulo que ha caminado algo, es más profundo. Aquí pongo yo mi vida y hago mía esta opción de vida de manera consciente, en donde quiero yo poner mi vida.

Finalmente lo mostrado se acoge como Aquel que obra en nosotros: el Padre
Ø Jn 14, 10-12: "Las palabras que les he dicho no vienen de mi, el Padre hace sus obras en mí. El que cree en mi, hará cosas mayores."
Ø Si llegamos a acoger esto, acoger las obras del Padre en mí, haré lo mismo que Jesús porque he llegado a su fundamento.
Ø Mc 16, 15: "Vayan por todo el mundo, anuncien la Buena Nueva...”. Que muestren las obras del Padre a todo el mundo. Ya son apóstoles hechos y derechos.
Ø Lc 6, 40: Pues el discípulo si se deja guiar será como su Maestro, ya llegas al fundamento de Jesús, ya saliste de la formación.
Esto es una acogida más profunda no solo es opción de vida, es llegar a la roca de Jesús, al secreto de su vida. Acoger lo mostrado, cómo el Padre que obra en nosotros, pocos descubren esta Verdad. Este es el discípulo maduro el que llega ahí. Todo este proceso tiene una manera de inyectarle fuerza. En la misión cuanto he descubierto del actuar del Padre, al Padre se le descubre en el obrar, hay que ponerse en el contexto que el Padre quiere para ti, no en el que tú quieres.

Meta. Todos, unos más que otros, tenemos experiencias de andar en el seguimiento de Jesús moviéndote en el Padre. Esto incluye todo lo demás. Jesús hace desde el Padre sus opciones de vida porque el Padre le mueve. En nosotros se repiten las actitudes pero no acríticamente, sino desde el Padre, desde Dios y en Dios. Llegar a la meta exige una fe radical, entrega incondicional, docilidad radical.

Esta última vivencia concluye el discipulado, el proceso de formación del discípulo y desencadena el apostolado: la misión en dispersión (Mc 16, 15). En otras palabras, el discípulo ya se asemeja a su Maestro: es hora de que se independice (Lc 6, 40).


Reflexión sobre la praxis

VISION DE FE → OBRAR DEL PADRE

Ver la realidad a la luz de la fe

Pecado social: sin la luz de la fe, la misma realidad te parece lo normal de la vida. La verdad del Padre en lo positivo del Reino va a ser visto por la gente sin fe, como falsedad, mentira. El Padre opta por los pobres y estos son felices. Esto no se percibe como verdad en los que no tienen fe. Lo normal de la vida es que esto es mentira, por eso no me hago solidario con ellos.

Visión de fe Visión del Padre

Esta visión de fe va a canalizar nuestra vida y nos ha de llevar a la acción que no es un simple hacer cosas, sino ver la vida tal como la ve el Padre. Esto nos llevará a ser solidarios con los pobres. Hay mucha gente solidaria con los pobres, como los marxistas o los filántropos, pero no tienen esta misma captación desde la visión del Padre.

La visión de Jesús es la que impulsa y canaliza nuestra acción. Hacemos las obras del Padre en Jesús y éstas van a ser las obras del Padre en nosotros mediante Jesús. Si yo entro desde la visión de Jesús a las obras del Padre, esto me hará entender mejor la visión del Padre y éste a su vez me impulsará a hacer con más hondura las obras del Padre.

Si reflexionamos sobre estas cosas, hacemos teología. Jesús hacía teología en parábolas, así hablaba de las vivencias de fe. Esta praxis es formativa. Si quieres ser discípulo de Jesús, entra en la praxis divina.Una formación que no esté en contacto con esto es aérea. La acción hay que asumirla, acogerla, reflexionarla, orarla.

Despojo inicial y convivir con Jesús en comunidad. Hay que dejar lo que me da seguridad y lo que me da sentido y aceptar que ese despojo inicial interno es radical. Normalmente hay poca conciencia de la profundidad que esto implica. Para entrar en la praxis de Dios hay que comenzar por acá; no importa que este despojo no haya sido tan perfecto, tan pleno, si aceptas que en la convivencia con Jesús has de encontrar tu seguridad. Esto ya es un comienzo

Misión: intimidad con el Padre

Cada vez el Padre va hacer con más eficacia sus obras en ti. Unidas misión y entrega, unidas y en tensión. Es una tensión que me dinamiza, semejante a la que hay entre oración y acción.

¿Cómo podemos encajar todo esto en nuestra formación del presente?

Te metes en la comunidad de Jesús para situarte en la vida, te hace entrar en contextos, situaciones, a la larga en opciones y situarte como Jesús se sitúa. Quiénes son:
Ø sus amistades,
Ø situaciones,
Ø contextos,
Ø opciones de Jesús en misión.

Esto tiene una relación. Lo primero que vas a ver es el obrar del Padre; lo segundo, la visión del Padre.

Es más difícil para ti cambiar tus criterios que tus acciones. Para que yo vea la vida desde los criterios de Jesús, ha de haber en mi un cambio, una conversión. Puedo actuar como Jesús pero no desde Jesús. Esto es gracia: poder obrar desde Jesús y ver la vida como Jesús (la visión del Padre) y esta realidad exige una conversión más difícil en cuanto a los criterios.

No entro en el contexto donde se revela el secreto del Reino, el contexto de Jesús.
Ø Puedo tener un noviciado apartado del mundo.
Ø Puedo tenerlo enraizado en el mundo.

En los dos sitios ¿qué quiero? Situarme desde Jesús. El primero es más artificial, en el segundo lo hago más auténticamente. El situarnos nada más, no es la clave, es una condición necesaria, lo que te da al entrar en el secreto del Reino, gracia y conversión, tiene que ver mucho con el proceso de fe.
Ø ¿por qué hemos hecho Ejercicios Espirituales?
Ø ¿por qué situarnos entre los pobres?

Entrar en proceso de gracia y disposición de disposición que te lleva a donde está la revelación del Padre:
La misión: se puede vivir en lo fundamental y desde dentro sentir que crece y lo vives plenamente. Lo fundamental es vivir los designios del Padre que el Reino de Dios vaya creciendo.
Ø La obra principal por lo que se llega a esto es la conversión.
Ø Lo fundamental se puede vivir en cualquier contexto.
Ø Lo fundamental, la evangelización, tiene su modo de realizarse, la formación de comunidades cristianas es el medio más característico.
Lo secundario es importante, educar, atender enfermos, investigar, etc. todo esto es importante pero no es lo fundamental, es intento de que el Reino de Dios llegue a los hombres de forma más indirecta. Cualquier contexto no ayuda, las comunidades se han de formar en el contexto de la misión de Jesús.
La formación que estamos dando, ¿les va hacer asumir todo esto que tenemos? ¿Entiendo la vida desde Dios? ¿Me solidarizo con los pobres porque el Padre esta actuando en ellos?

El Padre obra en Jesús y se revela a los demás desde El. Dios entiende la vida comprometiéndose con el hombre. Evangelizar a los pobres es una obra del Padre en Jesús. El discípulo también es llevado a reconocer el obrar del Padre en el, nos lleva a co-obrar con Dios.

Esto se da en un proceso no de una vez. Esto se hace en el Espíritu y el que vive así vive en comunión con Dios, en oración. Esto es ser contemplativo en la acción. Todo esto es gracia (Jn 6, 65). Si el Padre te elige para esto, entras en la vivencia de un secreto, en el secreto del Reino (Mc 4, 11). Ustedes están en el secreto del Reino porque el Padre te lo tiene que revelar. Para el hombre es enigma el obrar desde Dios, es un misterio que El mismo te lo ha de revelar. El secreto no es algo específico, sino una manera de vida.

Si tienes tu propia visión de la vida, creerás que todo depende de tu propio esfuerzo. Nosotros estamos metidos en este secreto porque Dios nos lo ha querido revelar, no porque me guste a mí. Esto se descubre en Jesús. La gracia arrastra a un constante acoger lo mostrado (Mc 1, 11; Lc 7, 23). Jesús lo revela su persona a través de sus palabras y acciones. La gracia exige docilidad y al principio se resiste. Si el Padre libremente me ha elegido, sólo tengo que acogerla; pero cuando vienen las dificultades quiero manipular esa gracia.

Pablo lo experimenta "Ay de mi si no evangelizo"…No son criterios de elección, me guste o no, esto me ata, no me deja libre. No puedo decir sí o no. Dios me ha elegido y no me va a soltar. ¿Tengo claro que Dios me ha elegido para esto? Ahí va a estar mi fuerza, mi seguridad, es que Dios es fiel. ¿Te ha ido revelando esta gracia, el secreto del Reino? ¿Sientes que algo de esto ya es tuyo?

Tenemos que formarnos para vivir desde Dios. Si nuestro crecimiento en la fe no es desde el obrar del Padre en mí, la formación en lo fundamental se me está escapando. Es fundamental crecer en la fe que te lleva a una entrega radical y voy descubriendo cuáles son las obras de Dios. Voy siendo dócil para que el Padre vaya haciendo las palabras que a El le gusten, en mí. Moisés tiene dificultades para vivir esto, pero cuando opta por creer en Dios, entra en la visión de fe y continuamente tiene que morir a sí mismo. Va a Egipto dejando Madian y entra en el obrar del Padre.

Algunas cuestiones para orar
¿Has experimentado esto en tu vida?
¿Has experimentado la muerte en ti?
¿Has entrado- en este proceso de fe?
¿Sientes que has sido elegida para esto?
¿Lo experimento como gracia?

5- CRECIMIENTO

En la praxis del discipulado y acontece de tres maneras:

Primero, a través de la iluminación de lo vivido con Jesús para facilitar su acogida como vivencia personal y comunitaria (Mc 4, 34). Hay una iluminación de lo que Jesús hace, de lo que es estar en misión, si no, no captan, no pueden acoger que la verdad del Padre es lo que guía su vida. Es a través de compartir lo vivido con Jesús, que sus discípulos pueden captar y acoger la verdad
Ø sin iluminación de parte de Jesús (Mc 6, 30-31).
Ø con iluminación de parte de Jesús (Lc 10, 17-21).
A través de un cuestionamiento e iluminación de parte de Jesús con relación a lo vivido por los discípulos, pero a duras penas compartido (Mc 9, 33-37).

Explicación: Jesús explicaba en privado a los discípulos.
Ø Jesús escucha el compartir de los discípulos pero no les ilumina (Mc 6, 30-31).
Ø Otras veces le comparten y El les ilumina. Ellos se han entregado incondicionalmente al Padre: “Alégrense más bien porque sus nombres están escritos en el libro de la vida, porque están en la presencia del Padre”. Ellos han sido receptivos al mensaje del Padre, les está interpretando lo que pasó en su misión (Mc 9, 33-37).
Ø Otras veces no le cuentan a Jesús y El les cuestiona. Ser importante... el ser el más niño delante del Padre. Todo esto ayuda a crecer al discípulo que repita lo de su Maestro, pero no de manera acrítica.

Segundo: entrar en oración a la manera de Jesús, para intimar con el Padre y su Reinado. Esto quiere decir:
Ø En la oración Jesús se familiarizaba con su experiencia de fe vivida en la praxis del Reino (Mc 6, 42-46). Es una experiencia de fe de que el Padre obra para llevar adelante su obra. Ha acontecido algo que no es ordinario. Inmediatamente Jesús se fue al cerro a orar. Ahí ha pasado algo que El tiene que interiorizar, dejar que el Padre le ilumine lo que aconteció. Ahondar en lo que el Padre se traía entre manos. Esto exigía de Jesús la oración en libertad, era una exigencia que Jesús tenía siempre.
Ø En la oración Jesús discernía el designio de misión según el Espíritu del Padre:
- Con referencia a la elección (Lc 6, 12-13).
- Con referencia al destino (Mc 1, 35-38).
- Llamó a sus discípulos y escogió a doce como apóstoles. Para hacer esa elección desde el Padre, Jesús entra en oración (Lc 6, 12-13).
- Todos te buscan. ¿Me quedo o me voy? elige irse porque el Padre lo quiere (Mc 1, 35-38).
Sin praxis Jesús no se va a orar, la praxis le exige.
Ø En la oración Jesús expresaba sus vivencias fundantes:
- El Padre y su reinado (Lc 11, 2-4).
- Alabanza al Padre Mt (11, 25).
- Fidelidad del Padre en la crisis (Jn 17).
- Fidelidad del Padre en la liberación (Lc 23,34).
- Fidelidad del Padre en el perdón (Lc 23,34).

Vivencias fundantes: lo que está en la raíz del ser de Jesús es el Padre y su Reino. Lo resume en el Padre Nuestro: “Venga tu reino” (Lc 11, 2). Antes de enseñarlo a sus discípulos, el Padre Nuestro es oración de El. Esto no se descubre sin entrar en las obras del Padre.
Mt 11, 25: “Yo te alabo Padre...” es vivencia fundante que surge de la misión. Para Jesús no son cosas distintas lo que hace (la misión) y lo que le sostiene (la fidelidad del Padre). Es todo uno
Lc 22, 39. Getsemaní, en la crisis se dirige al Padre, el Padre rige en su vida, la crisis se resuelve recurriendo a su vivencia fundante, y es en la misión donde se experimenta la crisis y su apoyo en el Padre.
Jn 11, 4l: “Te doy gracias Padre porque siempre me escuchas”.
Lc 23, 34: “Padre perdónalos...”. El Padre es fiel en toda situación. Jesús tiene la vivencia de que el Padre obra perdonando al mundo.

Sin misión Jesús no hubiera tenido que orar, ya que esta oración no es simple petición. Es muy importante familiarizarme con las experiencias de fe que he vivido en la misión, expresar mi vivencia fundante. No se puede institucionalizar la acción del Espíritu en mí, y a través de mí. La misión revela al Padre, la oración profundiza lo que el Padre hizo en mí y a través de mí.


Jesús esperaba que la oración de los discípulos surgiera libremente, en la medida que radicalizaban su fe (Lc 11, 1). Jesús no quería que se formaran de fuera sino desde dentro. La misión no puede sino llevarte a la oración. La oración es exigida no por otro, sino por el Espíritu en mí. La petición de enseñar a orar viene de los discípulos, no de Jesús. Es más auténtico el proceso porque van a orar por la exigencia del Espíritu, no de la estructura.

Para los discípulos, la oración comunitaria era principalmente celebración de la vivencia de fe (Lc 22, 14-17).

La oración de discernimiento comunitario surge con el apostolado, no con el discipulado (He.15, 28). Jesús oraba poco comunitariamente, El celebra lo que vive: su fe en la praxis del Reino. Los discípulos no están abiertos al Espíritu, van a iniciar el discernimiento, El lo hacía solo y les enseña a ser dóciles y abrirse al Espíritu. Cuando el discípulo es apóstol, ya se puede porque no es pelea comunitaria. Si nosotros no estamos metidos en la praxis del Reino no haremos oración desde el Espíritu, sino desde la estructura.

Tercero: El crecimiento acontece por medio de pruebas en la fe:
Ø Crisis de Jesús y sus discípulos (Mc .10, 38-39; Jn 6, 66-67).
Ø Crisis con Pedro (Mc 8, 33).
Ø Crisis con los fariseos (Mc 8, 12).
Ø Crisis con el pueblo (Jn 6, 15).
Con relación a nosotros:
Ø el Padre poda nuestra fe (Jn l5, l-2)
Ø la comunidad acompaña o nos ayuda por medio de su discernimiento y su fe a acoger la corrección del Padre para nuestro crecimiento, santidad. (He12, 7-10).

Vienen pruebas en la fe debido a la praxis de la misión en que han entrado.
Ø La crisis de la crucifixión. Y nos hace crecer en la fe, "¿Pueden beber la copa que yo beberé?" (Mc 10, 38-39).
Ø Muchos de los setenta y dos se marchan, dejan de seguir a Jesús. La praxis del Reino lleva a una confrontación que lleva a unos a dejar y otros a seguir y en estos hay un crecimiento (Jn 6, 66-67).
Ø ¿Por qué esta gente pide una señal? No quieren entrar en la radicalidad de la exigencia del Padre (Mc, 8, 12).
Ø Detrás de mí Satanás. Se trata de un discernir completamente humano (Mc 8, 33).
Ø Iban a tomarlo por la fuerza. Jesús tiene ruptura con el pueblo pues no han entendido, no han entrado en ese proceso (Jn 6,15).

Para nosotros será lo mismo. El Padre se encargará de lo que pasa con Jesús nos pase también a nosotros y la comunidad. La comunidad nos va a acompañar, porque estamos ciegos; nos va a ayudar a ver que la poda del Padre es para crecimiento no para nuestra muerte (He. 12,7-10) ¿A qué hijo no lo corrige su padre? Sólo la comunidad nos lo puede decir porque nosotros no vemos nada.

1 comentario:

Teresa Inés dijo...

Ante todo con un feliz Navidad, gracias a tí Oscar, Carolina y Carlos como equipo propulsor de un gran regalo fruto de la escucha y fidelidad al Espíritu, que ofrece Vida y Vida en abundancia. Qué gran regalo de Navidad, que su lectura orante siento que me sacude, me toca hondamente y por sobre todo me invita a dejarme tocar por su luz; experimento un gozo muy profundo por este paso dado en favor de quienes necesitamos. Lo siento como fuente de agua viva para mí, para mi comunidad, para la misión . Ya lo creo que será de gran ayuda. Doy gracias al Señor por cada uno como instrumento de comunión en el Espíritu, de fortalecimiento y crecimiento en el camino de la radicalidad en seguimiento de Jesús liberador. Con un abrazo grande desde y en el corazón de Jesús que nos une en su Espíritu, gracias y hasta pronto.Teresa Inés.
N.M.El fondo azul pacifica la lectura.